Sentado en mi Depto sin más compañía que mi vaso de vino y un cigarro, he decidido volver a escribir en este muro de desahogo.
Miro por mi ventana las luces del puerto, a su vez siento tan grande el lugar donde vivo, imagino cómo sería mi vida si hace un par de meses los planes no hubiesen cambiado, si hubiese seguido con aquella muchacha de la cual me enamore perdidamente a primera vista.
Es raro siento una pena enorme en mi interior la extraño como nunca he extrañado a alguien. a ella y a su hijo, acepto el hecho que se haya arrepentido, mas no acepto la dudas que dejo , las interrogantes que quedaron sin respuestas, pero edn realidad eso no es lo que me duele. Ahora se la diferencia entre casa y hogar, extraño las mañanas junto a ellos dos, extraño las conversaciones de su hijito, extraño sentirme padre, extraño esa mirada y esa ilusión del pequeñito, extraño las caricias de ella.
Me gustaría decirle que aún la amo, me gustaría poder darle un último beso aunque fuera en la frente, me gustaría dar un último paseo con ambos por la plaza Brasil. No sé, realmente quisiera decirle que es mi vida, aunque en este tiempo no he tenido el valor de buscarla y decírselo de frente, volver a compartir nuestros sueños, nuestros temores.
Espero que esta vez el destino juegue a mi favor y poder despertar nuevamente a su lado, volver a respirar de su aliento, sentir sus manos cálidas acariciando mi rostro, sentí r mis manos acariciando su pelo, tal vez solo soy un puto soñador , un romántico atemporal.
Solo me queda decir que eres una mujer como pocas, maravillosa madre, amiga, amante, compañera y todo lo que un hombre puede buscar en una mujer, te extraño con todo mí ser


PD
SOY MEJOR ESCRIBIENDO QUE HABLANDO DE MIS SENTIMIENTOS